miércoles, noviembre 11, 2009

Leyendas urbanas


...bienvenidos a bordo...

Siempre suben los mismos desconocidos, que compiten por el título a la asistencia perfecta:
la señora que pregunta religiosamente al chofer nuestro de cada día si la lleva a la plaza central y si le puede recibir dinero porque no tiene cospeles,
la chica y su peinado babilónico, inversamente proporcional al libro diminuto que lee cada mañana, escondiéndose del destello matutino detrás de sus colosales lentes color sepia,
el padre que acompaña a su hijo a la escuela y lleva a su rutina a los lugares comunes,
la hipermoderna y su perro de marca y de bolsillo,
el que piensa que dios le truchó el boleto,
el adolescente que ensordece sus pensamientos (si es que los tiene) con su música incrustada en los oídos,
la que actúa de oficinista durante el día y trabaja de actriz por las noches,
el que sube sonámulo y se dirige al último asiento para no despertar a sus sueños, los que hace dormir a upa... Cada uno llena el colectivo de memoria, inconscientes, imaginarios...
Cada uno es como un pasajero en trance preguntándose si quizás ése sea el último bondi...

the truman show

En la ventanilla se proyectan imágenes revovinadas, haciendo que los involuntarios espectadores experimenten una especie de Déjà vu visual:
los maratonistas de saco y corbata que nunca llegan a la recta final,
el portero que saluda como japonés, sobre todo a las chicas lindas de su edificio,
los trabajadores de los bares, que a bostezos limpian todo vestigio que deje evidencia de los delirados que padecen de una fiebre de Sábado por la noche en plena semana,
el yuppie cuarentón que empuja el cochecito y su cara pasada de moda neoliberal...
...imágenes cotidianas subidas a la calesita, hipnotizando los ojos que intentan despertar a la realidad, la misma que se repite, se repite, se repite...
(hay un boomerang enla city mi amor, todo vuelve, como vos decís...)
el eterno encuentro

Boulevard Chacabuco esquina San Lorenzo.
Allí nos cruzamos una vez, pero no me vio. Yo si vi su presencia, acercádose con sus rulos imposibles, su dentadura perfecta, su piel trigueña, su elegancia natural que siempre envidié.
Colgaba de su hombro derecho un morral y de su mirada el horizonte infinito. Le sonreí a su indiferencia, al igual que todas aquellas veces en las que también mi mirada guiñó cómplice a su modo de ser, muy parecido al mío. Seguí de largo sin llamar su atención, y esa imágen fue inexplicablemente guardada por mi memoria entre mis recuerdos.
Seguí de largo, como siempre que dejé pasar la oportunidad de estrechar nuestros lazos que ya estaban unidos por un capricho sanguíneo, y que nunca dejó de insistir en acercarnos en cada acontecimiento familiar, viajes de quince, pasillos de la facultad, el supermercado de la vuelta, en los no lugares y en los comunes, en Boulevard Chacabuco esquina San Lorenzo. Esquina en donde voy a cruzarla siempre, con sus rulos imposibles, su dentadura perfecta, su piel trigueña, su elegancia natural que siempre envidié, eternizada, tal como ella lo quiso y yo siempre me preguntaré por qué...
video

martes, octubre 20, 2009

Complejos complejos

1.
De un sobresalto se sentó en la cama, tratando de descifrar los susurros que aturdían sus oídos.
Buscaba a tientas una explicación que esclareciera en penumbras la confusión.
Quería gritar y preguntar quién era, pero su voz estaba sonámbula y muda.
Luchaba por despertar, pero un arrorró derrotó sus fuerzas con un imbatible poder somnífero…
Era la voz de la conciencia, que gloriosa callaba los secretos que trataba de delatar en lenguaje de señas su hermano bastardo y chismoso, el inconsciente...
(…complejo adormecido…)

2.
Decidí tomar una postura frente a mi falta de decisión: decidí aceptarla o resignarme a que siempre seré indecisa.
Aunque si me resigno o lo acepto, es algo que tampoco puedo decidir.
(…complejo irresuelto y redundante…)

3.

En el suelo hay sábanas vencidas por los despertadores matutinos que levantan de la cama a la pesadilla de tener que cumplir con las obligaciones cotidianas. También yace alguna que otra prenda de vestir que no sabe si pedir perdón o pedir piedad; desesperada espera su digna jubilación o un retiro elegante, tan elegante como una vez supo ser.
La indecisión pasó como un huracán por el placard dejando al desnudo viejos recuerdos que no sabían en dónde esconderse. También reapareció un diploma dormido en sus laureles, oculto en una carpeta de cartón porque siente que sólo puede colgarse de una ilusión:
¡¡¡piedra libre a la elección de querer ser y deber ser que se hizo sin querer al mismo tiempo y ahora no sabe ser ni cómo hacerlo!!!...
(…complejo exitista- funcional al sistema…)

4.
Nada…
En su inteligencia, en su gracia, en su belleza.
Nada…
En vasos de agua y en la gota que rebasa el vaso y en la que agota el mar.
Nada…
En la que se zambulle y en la que la inunda.
Nada…
En el pasado que revisa y reinventa.
Nada…
En el presente que ignora para que pase inadvertido, como todos los días.
Nada…
En el futuro que imagina previsto, lejos de lo promisorio que prometió ser.
En fin,
del fin,
de la nada...
Nada…
(…complejo de delfín existencial…)

5.
Angelita cortaba una rodaja de pan y por arriba le espolvoreaba pimentón, un poco de ajo triturado y un chorrito de aceite de oliva (poción que olía como una lluvia deliciosamente condimentada…) Así preparaba su colación vespertina con la que alimentaba su siesta junto con las novelas o las películas de cowboys. O al menos puedo atestiguar que una tarde lo hizo. Como también haberme quedado esperando a que me convidara...
Creo que por revancha, a veces me encuentro imitando ese ritual gastronómico y disfruto sola como Angelita de aquel manjar mediterráneo. Y también creo que ella castiga mi desquite, haciendo que ese manjar engorde mis piernas cortas, las mismas que antes eran de ella y sin derecho a réplica y por derecho de sangre, se encaprichó en regalarme.
(…complejo heredado…)

domingo, septiembre 13, 2009

Mi chica de humo...sobre el agua


A veces pintaría sus uñas de color carmesí y se fumaría un cigarrillo mentolado...; para sentirse envuelta por un rato en el tabaco que consolaba derrotas y recompensaba las glorias, el mismo que soplaba la calma hasta en el más desquiciado de los caos...

jueves, mayo 28, 2009


Remeras que ya nadie escucha,
estampadas con leyendas como "el horizonte es mío o algo así...";
retratos textiles de muertos que no paran de nacer.
Camisetas que no se pueden intercambiar,
prendas imposibles de desprender, aunque estén agujereadas, deformadas, desteñidas, demodé...
...morir con la camiseta puesta.
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Las paredes reflejan la sombra de una mujer vestida con el traje de Eva,
la luna esboza una maja desnuda en el lecho.
Las sábanas se ruborizan porque la libertad se entrega a los brazos de Morfeo como Dios la trajo al mundo...
le envidian que sus sueños sean de seda y duerman sin piyama ni camisón,
que sus deseos sean de encaje y que sus pudores no se cubran con prendas íntimas,
que abrigue con su piel de durazno y ame con su piel de naranja,
le envidan que huela a flor de piel...
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Pantalones largos que la madurez encaprichada no quiere ponerse, argumentando que no tienen buen calce.
Pañuelos blancos agitados en batallas perdidas como en la guerra.
Ideas encogidas, quedando chicas ante la imaginación.
Pasatiempos de entre casa, para abrigar los días que quedan grandes, talle XL.
Uniformes de rutina, color vida cotidiana, apelotonados, bordados de principios etcétera a crochet.
Naftalinas vestidas de galas con perfume a angustia existencial pasada de moda.
Medias caídas de amores a los que se les cortó el elástico.
Hartazgos rebelados a calzón quitado.
Secretos cuidados como ropa fina, mimados con el más caro suavizante.
Ropa sucia de rencores afuera, mandados al lave rap porque supera el filtro del lavarropas casero.
Hábitos algo descoloridos de tanto quitamanchas, pero imposibles de desteñir del todo.
Trapitos al sol
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miércoles, marzo 11, 2009

Yo y mis otras ellas





Ella recibió generosa mis mezquinos besos infantiles.
Ella parió mi trastorno para heredarlo y volver a parirlo día a día.
Ella engendró mi instinto en mi primogénita soñada.
Ella apadrina mis esperanzas en el mañana al que le dejo todo lo que puedo hacer hoy.

Una anarquía del inconsciente en plena revuelta onírica le dejó en la cabeza un desastre universal. Despertó y se levantó a tientas, a penas, dejando dormidos en su lecho a los sueños imposibles de soñarse. Llegó todavía confundida al baño, buscando una pila bautismal en donde lavar su deseado fin. Se miró, cayendo en su propio hechizo, hipnotizando también al espejito, espejito, que no le respondía quién era la más linda de los despeinados amaneceres. Sintió que un hueco infinito la succionaba desde su interior, provocándole ganas de sambullirse en sí misma para llenarse. Era un hambre que ni un desayuno en la cama o en Tiffany's podrían saciar jamás. La rutina, implacable y obsesiva de la asistencia perfecta, la reclamaba desde lejos. Todavía con los ojos entrecerrados, amotinados a la ayuda de Dios, se armó de coraje y se arrojó al vacío. O al mundo, que es lo mismo.

Efímera

Los relojes surrealistas derretían las horas, estirándolas hasta hacerlas interminables, derrocando la dictadura de los tiempos tiranos.
Las agujas subían y bajaban, columpiando los minutos y llenando de vértigo su monotonía lineal.
Chapoteaba movedizo el tiempo en sus arenas, redefiniendo sus medidas...
(...para que las estrellas fugaces pasen estáticas, los besos express duren eternamente, el amor un Lado Oscuro de la Luna y el solo de Pequeña Ala...)

Una y mil veces


Escucha esa canción otra vez.
Rasca esa herida hasta sangrarla otra vez.
Camina con los pies ásperos (por caminar donde no debe o por caminar tan sola) otra vez.
Otra vez como hace tantos años.
(Look around round
Look around round round
Look around...)
Ritualiza todos los días recursos absurdos. Irrisorios. Infantiles. Adolescentes. Menopáusicos. Humanos.
De golpe crece, retrocede. Se cansa de andar por la vida a los golpes
(..i'm so tired...)
Daría todo lo que tiene (demasiadas pocas cosas) por un poco de paz.
Se aferra a una llamada como un ateo a un rosario.
Renueva su fe. Reza. Maldice.
Es la vida que la alcanza pero no le alcanza.

miércoles, febrero 18, 2009

Shannon y su Miss Sunshine




A los dulces años que cumplen las niñas bonitas, Shannon Hoon me despertaba los sueños con sus eternos pelos largos y su voz primal inalcanzable. El video de “No Rain”, rotaba por MTV todas las noches, convirtiéndose en canción de cuna obligada para dormir las eternas noches de un verano juvenil y aburrido. El disco de Blind Melon que tiene en la portada a la abejita de lentes (la misma del video y que me hace acordar a la nena de la peli “Little Miss Sunshine” ), me tuvo de rehén en mi cuarto durante todo ese año de auto secuestro adolescente. Hoy vuelve a retumbar en otras paredes (pero de la misma habitación), oficiando de sesión de músico terapia. “No Rain” seca los caprichos de una lluvia profanadora, y le devuelve al cuerpo la tibieza recién estrenada, que desarma los nubarrones que ladran pero no muerden. (Y vuelvo a sentirme tan feliz y triunfante, como la abejita del video de “No Rain”, la misma que sale en la tapa del disco y es parecida a "Little Miss Sunshine").










p.d: alguien sintió lo mismo, y juro juro por las casualidades no haberlo leído antes: http://desconvencida.blogspot.com/2007/04/no-rain.html

Ayeres


Un mensaje llegó desde muy lejos, desde una distancia tan remota como mi pasado, desde destinos diferentes de una misma infancia compartida, parecida, y padecida en un infierno grande, queriendo ser vivida como en “Cuenta conmigo”…
(“¡Hola!, ¿sos vos, estás ahí?”)…, sí, soy yo y estoy, siempre soy yo, siempre estoy. Siempre buscando y siempre volviendo a tu corazón; la voz del más allá de mi niñez me trajo al más acá de mi incurable nostalgia, encerrada en las paredes y los techos infinitos de mi hogar, del que me fui indiferente, simulando que podía volver cuando quisiera, al día siguiente y al otro día, como tantos días quise y quiero volver. Y no puedo.
Mi casa no está. No iba a estar nunca. Sólo me deja volver a su recuerdo, cuando siento los grillos gritar los atardeceres estivales, y cierro los ojos y sonrío a mis memorias, impregnadas del olor a tierra mojada que perfumaba el camión regador que pasaba por las calles…
Mi casa natal, la que no me vio nacer pero me adoptó y me invitó a jugar durante las madrugadas en el pasillo con los amigos invisibles, según mi imaginación, o los duendes demonizados por las niñeras, según sus leyendas y creencias hechas trenzas en sus cabezas.
Mi casa y su piso, mesa de ajedrez gigante sin piezas, que descendía a los infiernos todo el fuego de mi cuerpito tamaño cinco años cuando me tiraba en bombacha para poder burlarme del verano tropical y salir corriendo de los castigos maternales cuando me descubrían.
Mi casa y su jardín primitivo cercado por rejas de blancas maderas y chicos trepándolas para robarle la dulzura a los mangos caídos en su madurez.
Mi casa y su cielo atiborrado de estrellas y de deseos imposibles, de arcos y galerías por donde desfilaban los sueños y las carcajadas de los años transcurridos jugando a las escondidas.
(“¡Hola!, ¿sos vos, estás ahí?”)…, no, no soy ni estoy, no siempre soy yo, no siempre estoy. No tengo más mi casa, mi casa ya me olvidó; hoy crea los recuerdos de otros. Yo, yo ya no soy yo...



domingo, febrero 15, 2009

Divinas tentaciones

Su retiro fue para mí un gran castigo...
Me sentí expulsada del paraíso junto con ellas, por haber pecado religiosamente miles de veces elevadas a las séptimas potencias capitales, cuando saboreaba con soberbia el botoncito ostentoso de mousse, para hacer burbujear con lascivia a mi saliva, devorando pedacito a pedacito el resto...
La avaricia de autocomplacerme sola hizo que no le convidara a nadie mi disfrute, echada cómodamente en mis almohadones llenos de pereza, cayendo en la ira cuando acababa la sexta, reprochándole endemoniada a los dioses la mezquindad del paquete que tan sólo traía ¡¡¡seis galletitas!!!, sin poder evitar la envidia que me amargaba, al imaginarme que en ese mismo momento alguien abría la dulzura de un nuevo y repleto paquete...
Cuando retornaron me devolvieron la fe en los milagros golosos, gozosos, en los dioses que no creen en los castigos y permiten de vez en cuando la bendición de caer en las divinas tentaciones...

(de todos los regresos, el de las galletitas tentaciones fue el único que trajo una verdadera salvación...)

*para promover otro regreso que nos aleje las penas y nos devuelva la gloria:
http://taringa.net/posts/info/2110140/Campaña-Que-vuelva-la-Cremocoa!!!.html




Perra lluvia





ambas sabemos que nos espiamos
ambas sabemos que nos escondemos una de la otra para que la otra no nos vea espiándola.
Una mujer
Una perra,
atrás,
de un vidrio...
...empañado...
("¡...perra...!")